Yo, Caravaggio: sangre, luz y tinieblas
Pinté con la rabia de quien sabe que la muerte respira en su nuca.
Yo, Caravaggio: sangre, luz y tinieblas
Pinté con la rabia de quien sabe que la muerte respira en su nuca.
Diario El Universo nos recuerda que el 7 de agosto celebramos el día del cine ecuatoriano. La razón: han trancurrido cien años desde que un "jueves 7 de agosto de 1924, en los extintos teatros Edén y Colón de Guayaquil se colocaba en cartelera El tesoro de Atahualpa, del artista guayaquileño Agusto San Miguel, quien con tan solo 19 años marcaba lo que hoy es un hito para la industria local."
Aquí el artículo que nos conecta con las plataformas donde podemos encontrar films ecuas de distintas épocas y géneros. Vale la pena tener a mano estas puertas.
Aquí un resumén en Youtoube de la Historia del cine ecuatoriano hecha por Sebastián Borja.
Por mero equilibrio es necesario contraponer pesos – para no dar un mal paso.
Las relaciones diplomáticas de Ecuador y México están rotas de momento. No sabemos cuando vuelvan a normalizarse. Por lo pronto se hacen muchas lecturas de las culpas y motivos de las acciones cometidas. El rompimiento traerá consecuencias sin duda. Sin embargo, en esto veo también un buen motivo para contraponer a los hechos políticos otros mucho más profundos y decidores: el de los libros que nos juntan y funden para siempre. De autores mexicas y ecuatorianos, de casas editoriales. Ideas y temperamentos, estéticas, lecturas y una rica y múltiple temática nacida de las letras.
Por la coyuntura quiero destacar un nombre muy especial, el de Bolivar Echeverría (1941-2010), un ecuatoriano universal, quizá el único filósofo americano cuyos escritos se estudian en algunos países de Europa y Latinoamérica, así como en los EEUU. EL Vivió por muchos años en Ciudad de México, donde falleció en 2010. Su viuda, Raquel Serur Smeke, ha sido desde marzo de 2019 –hasta el pasado 8 de abril– la Embajadora de Mexico en Ecuador.
De la página web de la Frei Universität Berlin tomo esta introducción a una entrevista en que el filósofo aborda varios conceptos y temas que vale la pena considerar:
"Bolívar Echeverría nació en Riobamba (Ecuador). Obtuvo el título de Magister artium en Filosofía en la Freie Universität Berlin, después realiza una Maestría en economía y un doctorado en Filosofía en la Uiversidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde 1988 es profesor titular de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Bolívar Echeverría es un gran pensador, filósofo, intelectual, teórico, escritor e investigador. Es un incansable viajero. Sus investigaciones recurrentes contemplan el permanente estudio de la obra de Marx, las teorías de la modernidad y del barroco latinoamericano."
Una entrevista amplia, minuciosa en detalles que alumbran la escritura del autor cubano a partir de su periplo vital en Francia.
De Mimesis a memes, ¿qué o quién es aquí el punto de referencia, el punto o referente cultural a replicar y alterar, a reinterpretar y modificar? ¿Pastiche, parodia, imitación? ¿broma, sátira, guiño? Lo que sea, no importa; sí en cambio, que Rob Pruitt, a diferencia de lo que hace en su página de Istagramm, exponga sus memes sobre lienzos impresos. En la Art Basel 2017, en la sección Unlimited, es sin duda una de las obras más celebradas por sus visitantes (Celebrity Look-Alikes, 2016/2017). Es imposible, no sonreir, dudar, y a ratos estallar a carcajadas: Marc Spiegler, el Global Director de Art Basel junto al Chapo, Keller, Abramovic, y toda la farándula del arte con su respectivo pareado –sonante, asonante, disonante, todos, estridentemente festivos.
No dejo pasar los días viernes sin leer los artículos de Fernando Balseca. Leer sus comentarios me pone a tono con aspectos de la realidad que me interesan. Son varios los motivos que sustentan este hábito. Su prosa en primer término, en la que rigor y generosidad se dan la mano. Ésta nos invita a descubrir y observar aspectos y fenómenos que van más allá de lo que parecen o, en caso de que los conozcamos y tengamos una opinión al respecto, a volverlos a revisar, para discutirlos e indagarlos desde otras perspectiva. El disentimiento es bien visto en esas líneas pero sólo a condición de ser pensado. No nos queda lejos de casa, y sin embargo cada visita al KKL Luzern conserva algo de rito. Uno entra con cierta reserva —como si ya supiera...