3.11.10

Houellebecq y The Paris Review

Son célebres las "entrevistas de autor" aparecidas en The Paris Review. Desde 1953 vienen haciéndolas a autores que, a la hora sobre la que estamos embarcados, son todos clásicos (si nadie tiene algo en contra): Pound, Beckett, de Beauvoir, Nabokov, García Márquez y una larga lista de autores cuyos libros peturbaron y perturban la imaginación del lector.
El número de otoño de 2010 (No. 194) trae un extenta como interesante entrevista a Michel Houellebecq, de quien en francés acaba de publicarse su última novela: La Carte et le Territoire.

31.10.10

Oe, Duhamel, Cervantes



Volvemos a Cervantes, cuyo nombre, canalizado por la industria editorial y sus medios, ha sonado en estos días más de lo habitual - lo razonable en esa ola: por ser el clásico de lectura que es; lo circunstancial y oportuno, en cambio: por ser la marca y el símbolo más distinguido de la lengua que nos comunica; el marketing cultural, oficial y privado, que se hace al interior y fuera de la lengua, aprovecha al máximo las posibilidades del nombre. Y eso está bien a pesar que no nos guste la herramienta comercial que la impulsa (la lengua francesa descuidó este detalle y por ello en la actualidad pierde terreno fuera de sus fronteras).

Esto aparte, por la razón que sea, nombrarlo o leerlo, nos invitan a descubrir o volver a recorrer las impresas por él dejadas. Y no sólo en la Mancha, en su terrirorio contaminado.


Leo la sección opinión de Diario El País (ES); despierta mi interés el título de un artículo: La literatura, un viaje sin rumbo fijo, lo firma Kenzaburo Oe, autor conocido pero poco o nada frecuente en las páginas de este diario. El motivo de su artículo es una impresión de Cevantes, alrededor de la cual giran Javier Cercas, Erasmo, Kazuo Watanabe y Georges Duhamel. Las palabras interpretativas que éste último hiciera sobre el temperamento del creador de Don Quijote y el que debería habitar a quien quisiera adentrarse en este oficio, por lo que aquí nos cuenta, le fueron muy valiosas en su etapa de formación. Dicen así:

"Entonces, joven, vive la vida ante todo. Bebe abundante leche de la ubre de la vida para nutrir tus futuras creaciones. ¿Dices que quieres escribir buenas novelas? Hazme caso entonces y embárcate en algún puerto. Recorre el mundo ganándote el sustento con modestas ocupaciones, y soporta la pobreza. No te apresures a tomar la pluma. Sométete al dolor y al sufrimiento. Aprende con las miles de personas que encuentres a tu paso. Y cuando te doy estos consejos, quiero decir que jamás trates de esquivar la angustia que te ocasionen los demás o las adversidades que tengas que experimentar para hacerlos felices. (...) ¿Quieres escribir buenas novelas? ¡Óyeme bien, entonces! Antes que nada, trata de olvidar ese deseo. Emprende un viaje sin pensar en un rumbo fijo. Agudiza la vista, el oído, el olfato y el apetito. Espera con el corazón abierto. Tal como hizo...". Cervantes, por supuesto.


Creo que no hace falta añadir algo.
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Fracasa otra vez, un gratísimo texto de Vila-Matas que se acopla de maravilla a la cita destacada arriba

28.10.10

La Mancha de Goytisolo



En el bosque de las letras, sobre todo español, los premios compiten en número con los árboles; y tanto que, el ruido y murmullos que provocan, trastocan la razón primera por la que se pasta por entre sus veredas y troncos.

Sé apenas nada de la existencia del Premio Don Quijote de la Mancha, concedido este año a Juan Goytisolo y a la Gramática de la Lengua Española. Sin embargo, por haber leído a este último y a sus colegas encantados, me cuento entre los admiradores de Cervantes, su mundo y sus seguidores ubicuos e intemporales.

En hora buena esta distinción que nada añade a la obra de este barcelonés que "colecciona patrias". Sin embargo, por el nombre del premio, cargada de un símbolismo muy particular, celebro con sus muchos admiradores la gratísima conjunción de estos dos nombres. Nunca pudo haber calzado mejor este premio que al ser conferido a este caballero de escritura fina y largo alcance .

He aquí su discurso de agradecimiento; cervantino, sí, y no sólo por el tema.

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El Quijote interactivo, proyecto digital de la Biblioteca Nacional de España

8.7.10

Pipilotti Rist

El artículo empieza así: Decir que una exposición inspira buen rollo puede parecer poco serio, cierto, pero es lo primero que viene a la cabeza para definir la explosión de colores, sonidos y sensaciones de bienestar que provoca el trabajo de Pipilotti Rist (Grabs, Suiza, 1962), una de las mejores artistas de su generación.

Lo anota Catalina Serra, a propósito de los trabajos últimos de la artista suiza que se exponen en la Fundación Miro, en Barcelona, España.

Estas palabras son muy parecidas a las que escuchara decir hace poco al curador del Museum Langmatt, en cuyas instalaciones, en estos mismos días, y hasta noviembre, muestra la artista, igualmente, otra parte de sus últimos trabajos: Pipilotti Rist es una de las pocas artistas contemporáneas que no le tienen miedo a la belleza.

Algo tienen de cierto estas impresionadas palabras, parecidas a otras que se dejan escuchar aquí, allá y en otros tantos lugares, cuando se refieren a esta artista. Sin embargo, pese a la coincidencia, no dejan de ser raras, sobre todo en tiempos en los que su sóla mención, o la más leve presución de su existencia, levanta todo tipo de sospechas. La belleza, lo que se supone que ella denota o significa, nunca ha estado tan envuelta en malos entendidos como ahora. Sus peligrosas relaciones con el kitsch, el diseño y los productos de mercado autorizan la sospecha. Y tanto, que denostarla es todo un arte, omitirla una condición, transparentarla un grave error. Maltratarla, una carta de presentación.

Las imágenes trabajadas en video por los que fluyen colores y formas, si no sublimados, sí extrapolados, a veces dislocados o deslocalizados, sorprendentes siempre, con el murmullo y el sonido a cuestas, provocan alegría y estupor, sugieren recogimiento, con la mayor naturalidad, implican a quien se acerca, perturban a quien se detienen ante estos despliegues que nos recuerdan que lo bello, a pesar de todo y todas las razones, aún sigue siendo terrenal y podría redefinirse.
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Pipilotti Rist en el Museum Langmatt
Video en el Museum Langmatt
Video at MoMa

13.4.10

Joyeux anniversaire! Monsieur Le Clézio


Sería como intentar seguirle sus pasos. A él, que, nacido en Nizza, pero de alguna forma también en la Isla de Mauritius, lo vemos ya a los ocho años en en Camerún, a los 18 en Thailandia, donde hiciera su servicio militar, luego aquí y allá, más tarde, tierra adentro, conviviendo con una comunidad indígena, de Panama una vez, otra, con una de México. Cuando el anuncio del Premio, estuvo de paso en Japón, rumbo a New York.

Pues sí, nos es bastante difícil seguirle las huellas - y me refiero a las que va dejando en páginas por las que transitan multiples y desconocidos mundos que tienen la virtud de no ser exóticos o, mejor, puesto que su escritura está conectada directamente con la vida, vale destarcarla como anti-exótica. Hasta ahora son como 40 los textos que ha publicado, de los cuales, en nuestra lengua, como sucede también en las otras, se han traducido hasta ahora una tercera parte. Es decir que tenemos Le Clézio para largo.

Pero no dejemos escapar la fecha. Jean-Marie Le Clezio nació el 13 de abril de 1940. En este día, celebra el autor francés su septuagésimo aniversario. Lo recordamos con gusto, y, juntándonos al festejo, con gusto nos acercamos de nuevo a su prosa, a lo que tenemos más a mano, el discurso que pronunciara hace poco más de un año al recibir el Premio Nobel 2008 que le concediera la Academia Sueca. La versión francesa la dejo aquí. Su traducción castellana acá.

11.4.10

Robert Walser


No he leído el tomo de Walser en el que se detiene mi atención. He leído sí una buena parte sus libros (en alemán, su obra completa está publicada en 20 tomos, sin contar los seis de sus Microgramme y los tres tomos posteriores que juntas textos sobre su ciudad, Biel, su prosa y poesía, hasta hace poco desconocidos más sus textos sobre la navidad).

Hace años ya, desde antes que Editorial Siruela empezara a traducirlos y difundirlos exitosamente, tomé contacto con su mundo. Accedí a él en las ediciones de la vieja editorial Alfaguara, la de pastas plomo-celestes, anterior al Grupo Prisa; luego, como no, con gusto continuué leyéndolo en las ediciones de Siruela, finalmente, en su lengua original, en ediciones de Suhrkamp, su editorial en alemán.

En 1994, entrevisté al escritor suizo Hugo Lötscher (1929-2009). Al preguntarle sobre los autores que apreciaba y que aún le imprecionaban, no dudó en nombrar a Robert Walser, figura que entonces, hacen apenas dos décadas, poco decía al público lector pero erá ya para quienes conocían sus libros, el gran secreto suizo.

Entre tanto, traducida, vuelta a traducir con generosidad a varias lenguas, por ello, leída desde varias perspectivas y tradiciones, la obra de Robert Walser no ha dejado de expander su influencia y levantar admiraciones. No son numerosas las ediciones que se hacen de sus libros, sin embargo, son siempre constantes. Su fantasma es habitual en los suplementos de periódicos y revistas literarias. No se deja de traducirlo ni de leerlo. En sus libros hay una clave que nos conecta con la realidad que nos cobija, con el tono que mueve el mundo y apenas se deja percibir. Es un Pessoa inverso, un Pessoa sin mar que deja de lado la taberna y se pierde por el bosque.

María Negroni nos lo recuerda mejor en el comentario que publica ADNCultur, a propósito de los 100 años de la publicación de Jakob von Gunten, la tercera novela que escribiera este autor entrañable.

Un dato -puede que interese a alguién: desde el año pasado funciona en Berna el Centro Robert Walser. Es una fundación que guarda sus archivos y administra todo lo relacionado con el autor suizo, sus escritos y lo que se ha escrito sobre él, los derechos de publicación y la información posible alrededor de su vida y obra. También detenta los derechos de su biografo Carl Seling, sin cuyo libro de conversaciones, nos habríamos perdido de un material de lo más valioso para configurarnos el cosmos de walseriano (por cierto, publicado en castellano también por Siruela).

El mundo al revés: Baselitz, Yaulema y la geografía del olvido

La noticia me llegó mientras trabajaba en el jardín. Hay noticias que irrumpen y noticias que se depositan; esta fue de las segundas. Estab...